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domingo, 18 de julio de 2010

En casa de Nuevo

Llegamos otra vez a Christchurch con mucho miedo del ya entrado invierno. Nuestro plan era quedarnos aquí en casa de Laura y Tracy mientras ellos iban a España por un mes, el trato era que nos dejaban la casa y nosotros cuidábamos a Luna, así que estábamos encantados.
Resulto ser que el invierno no fue para tanto, muy parecido al de Madrid, más húmedo eso sí. Baz se encargó de mantener la casa caliente con la chimenea a tope. Tras la primera semana de estancia Julieta se tuvo que ir a Argentina a ver a su abuela, necesitaba verla. Así que me quedé solo con Baz y Caroline diez días, practicando muucho ingles y pasando el día estudiando en la biblio.
Cuando volvió Julieta, seguimos con la vida tranquila, paseos por la playa, biblio y alguna peli. Aprovechamos algunos días soleados para hacer excursiones.
Una excursión fue a los montes de Lyttelton sur de la ciudad, desde los que tienes unas maravillosas vistas del estuario, el centro y las montañas nevadas a lo alrededor. Un día me animé, y con mi bici me fui a estos montes desde casa, subiendo a la cima y volviendo por el otro lado atravesando el centro de la ciudad, vamos toda una etapa de montaña.
Cuando Tracy y Laura llegaron desde España, decidimos quedarnos un par de semanas mas para poder irnos todos juntos a esquiar, antes de emprender nuestro viaje a Australia.
En estas semanas que pasamos juntos nos lo pasamos genial, disfrutando un montón de ellos y su hospitalidad. La verdad es que son encantadores y nos han cuidado mogollón, les estamos muy agradecidos. Aprovechando otro día soleado, Tracy nos aconsejó otra excursión a el Oxford Forest, unos montes situados a unos 50 Km al norte de Chch. Así que ahí fuimos a pasear con Luna.
Empezó el mundial, y preparé todo para dar un ambiente furgolero del que aquí no encuentras. Coloqué el poster con los Cruces en el salón y sobre él la bufanda de España. Los horarios eran una mierda, los partidos eran o a las 2 o a las 6 de la mañana. La verdad es que fue muy divertido seguir los partidos. Te pegabas el madrugón y salías de la cama con un frío pelón, hasta octavos los partidos tenías que verlos por internet. Así que Tracy y yo (los únicos que nos levantábamos hasta semis) nos liábamos la manta a la cabeza. Aquí esta lleno de alemanes y la victoria en semifinales me sirvió para cachondearme de ellos durante mucho tiempo, de echo lo sigo haciendo. Para un partido nos juntamos un grupo de españoles para verlo y lo pasamos genial, desayunando Chorizo, butifarra, pan tumaca y vino de Rioja a las 6 de la mañana.
Pasamos aquí mi cumple, que coincidió con el de Baz dos días antes, así que preparamos una fiesta en casa a la que vino un montón de gente. La temática de la fiesta era “Cake & Cocktail” y consistía en que cada uno traía un postre y bebidas para hacer un combinado diferente, así que el resultado fue cogorza y atracón. En resumen, lo hemos pasado genial otra vez en Chch y ahora que vemos el final a nuestro viaje, cada vez nos dan más ganas de quedarnos aquí “Para siempre”.

lunes, 15 de marzo de 2010

COMO EN CASA (1 al 15 de Marzo de 2010)

Tras terminar el Heaphy track y pasar por Oparara Basin, nos dirigimos directamente a Chsritchucrch. Hasta el último momento dudamos si hacer noche en Greymouth, pero si lo hacemos así no veríamos apenas a Laurita, ya que se va a una convención en Omaru mañana por la mañana. Así tras muchas vueltas, nos dirigimos a Christchurch. Llegar allí nos hace sentirnos como en casa, ya que es donde hemos estado más tiempo y donde está nuestra familia-amigos. Hasta el sábado 7, fecha en la que fuimos al glaciar, estuvimos muy tranquilos, paseando por la playa con los perros, yendo a la biblioteca, quedando con nuestros amigos o cocinando gazpacho y tortilla para Tracy. Nos sentimos tan bien en Christchuch que fuimos postergando poco a poco nuestra marcha a la Isla Norte, que si pasado mañana, bueno mejor esperamos al jueves, bueno mejor ya nos quedamos el fin de semana... Necesitábamos un poco de descanso y reponer fuerzas, y es exactamente lo que hicimos, gracias a la hospitalidad de Laura y Tracy, por supuesto!! Aunque por otro lado, tampoco nos aburrimos, que si Sushi en casa de Yuko, que si escalar con Laurita, paseos con los perros por los bosques de Christchurch, por la playa, la bliblio, tuvimos hasta un desmayo!!

Dejamos muy apenados Christchuch, con lágrimas en los ojos, y con la incertidumbre de si volveremos a ver la ciudad que nos acogió desde el primer día y la gente que conocimos en ella. Esperamos sinceramente volver a verlos a todos!! Rumbo a la Isla Norte!!!

lunes, 18 de enero de 2010

DESPEDIDAS Y PINGÜINOS (13 al 17 de Enero 2010)

Tras terminar el Wwoof de Dunedin, nos dirigimos otra vez a Christchurch, ya que en unos días regresan a España Carlos y Chiqui y nos queremos despedir de ellos. Decidimos pasar la noche en Omaru porque queremos ver los pingüinos azules. De camino, hacemos una parada en Moeraki y fuimos al Lighthouse (el faro) donde estuvimos en el “primo-viaje”. Esta vez, al ser avanzada ya la tarde tuvimos más suerte. No nos conformamos con hacer el camino de la vez anterior y esta vez rodeamos la valla, ya que la reserva de Yellow Eye Penguins (pingüinos de ojos amarillos) está vallada a fin de que no entren depredadores, al haberlos visto anteriormente en Dunedin, sabemos diferenciar sus graznidos, y fuimos siguiendo sus llamadas. Nos encontramos con decenas!! Y también vimos muchas crías. Pero esta vez no sé por qué, no se asustaban al vernos, hacían su vida tan tranquilos a pesar de nuestra presencia. Fue como estar en un documental de National Geographic! Estábamos tan cerca que casi podíamos tocarlos!! Con mucho cuidado de no molestarlos, y emocianadimos por la experiencia, seguimos el camino ya que teníamos que llegar a Omaru a tiempo de ver los Blue Penguins, los pinguinos más pequeños del mundo, que pesan aproximadamente 1 Kg y que por las noches, salen del mar y se dirigen a una fábrica abandonada para dormir allí. Dicen que puedes verlos cruzar la calle, así que allí nos dirigimos. Al llegar nos encontramos con que está muy explotado y organizado para turistas. Han construido unos nidos para ellos y han cerrado el recinto y te dicen que si quieres verlos tienes que pagar 20$, pero nosotros habíamos oido que podías verlos gratis!

Tras dar muchas vueltas sin éxito y no encontrarnos con ninguno, decidimos separarnos. Manuel se quedó fuera esperando a ver si les veía y Julieta entró al recinto. Una vez vividas las dos experiencias, podemos decir que NO hay que pagar nunca la entrada al recinto. Ya que aunque si entras te aseguras ver los pingüinos, tienes que verlos desde una especie de gradas y desde la distancia. No te dejan sacar fotos. En cambio,si esperas fuera los ves líbremente cruzando la calle e ir hacia sus nidos. Al finalizar el “espectáculo” nos quedamos un rato por los alrededores del recinto para ver a los más retrasados. Son muy asustadizos y muy pequeños, y es increible ver como se buscan unos a los otros para encontrar su pareja. Fue una tarde genial!!

Llegamos al mejor backpacker donde hemos estado hasta ahora (con diferencia) y pasamos la noche tranquilamente poníendonos al día con los correos, parece mentira pero desde que estamos en NZ, estámos mucho más pendiente de los emails de lo que estábamos en España, y tras una semana Wwoofeando sin internet, teníamos muchos retrasados.

Llegamos a Christchurch, para estar los últimos días de Carlos y Chiqui, parece que han intentado subastar su coche sin éxito los días anteriores y están verdaderamente preocupados sobre qué hacer con él. Tienen el mismo cohce que nosotros y nos contagian esa preocupación. Esperamos poder venderlo al marcharnos!! Los días pasan y van a una segunda subasta, y lo vendieron por más dinero del que lo compraron!! Increible la suerte que tienen siempre!! Esos días Manuel estuvo aprendiendo a surfear con Tracy y Carlos y no se le dá mal... también nos fuimos a escalar. Y nos encantó!!

Como fiesta de despedida para Carlos y Chiqui, hicimos una competición de tortillas españolas!! Chiqui Vs Manuel. Desde que hemos llegado a NZ estamos cocinando un montón de tortillas. Hemos tenido que llegar a las antípodas y echar de menos la cocina española para aprender a cocinarlas! La verdad es que nos echamos unas risas!!

Como ya va siendo una tradición, en el último día de Carlos y Chiqui nos fuimos a cenar al Belga unos deliciosos Mussels. Os vamos a echar mucho de menos, " jovenzuelos”!!

viernes, 25 de diciembre de 2009

UNA NAVIDAD DIFERENTE (25 Diciembre de 2009)

Nos levantamos en casa de Laura y Tracy, llego Carlos de casa de Paul y Kerry, y todos juntos nos pegamos un pedazo desayuno de los que solo se pueden tomar en casa de Laura. Nos preparamos y nos fuimos a hacer Cave Strem. El Cave Strem consiste en ir por un río subterráneo atravesando una montaña. El río en cuestión está situado en Arthur Pass, que es el puerto de montaña por donde pasa la carretera que une Christchurch con la costa oeste. El viaje desde Christchurch hasta Arthur Pass son unas dos horas y media y fuimos en dos coches Laura, Tracy, Carlos, Felipe, Julieta y yo. Cuando llegamos procedimos a ponernos la ropa de súper héroes y nos bajamos hacia la cueva, no sin antes sacarnos unas fotos imitando a los Power Rangers. Antes de llegar un Japonés nos dijo que andasemos con cuidado, porque sus amigos se habían adentrado hace mas de dos horas y no sabía nada de ellos. Tras andar 5 minutos llegamos a la entrada de la cueva, encendimos las linternas de cabeza y nos metimos en el río. El agua nos cubría por el ombligo, y poco a poco se hacía la oscuridad. Tras andar unos 20 metros ya no se veía nada, solo lo que nuestras linternas eran capaces de iluminar. Seguimos andando por la cueva que de un extremo a otro era como 1 kilómetro más o menos. La gruta era una pasada, era como una especie de grieta en la tierra, que en zonas era tan baja que teníamos que agacharnos, y en otras era una bóveda de unos 10 metros de altura. El río era poco profundo en general, aunque había zonas de difícil acceso, con cascadas y demás. No había ningún resquicio de vida ahí dentro. Fuimos todo el camino haciendo la coña de darnos sustos unos a otros, y con el mosqueo de encontrarnos a los japos muertos en cualquier esquina. Tras una hora salimos por el otro lado de la montaña. La experiencia estuvo muy chula, merece la pena. Además para hacer esta actividad no hay que pagar, solo tienes que alquilarte un traje de neopreno para no pasar frío, o echarle huevos y hacerlo en bañador.
Después de nuestro paseo por las cuevas del Arthur Pass, nos volvimos corriendo a Christchurch, donde teníamos que disfrazarnos e ir a la fiesta de navidad que se celebraba en casa de Eve y Troy, unos amigos de Laura. Resulta que en la fiesta teníamos que ir disfrazados todos los chicos de abuela, la verdad es que original era. Laura, como no, se había encargado de comprarnos a todos trajes de señora en una tienda de segunda mano. La fiesta estuvo muy bien, fue una barbacoa con un montón de comida y bebida, en la que después de comer, nos fuimos todos a darnos un baño a la playa. El día no era muy bueno, pero había que aprovechar, que no muchas veces íbamos a celebrar la navidad en verano.
Después de un par de juegos y unas copas nos fuimos a casa, que al día siguiente empezábamos un largo viaje.

sábado, 5 de diciembre de 2009

APRENDIENDO A PREPARAR SUSHI ( 5 Diciembre de 2009)

Nos quedan pocos días en Christchuch porque el 10 de diciembre empezamos nuestro primer Wwoof (Work in Organics Farms) que consite en trabajar unas 4 horas diarias a cambio de alojamiento y comida. Originalmente se hace en granjas organicas, pero en Nueva Zelanda está tan extendido que se puede hacer en Lodges, Hoteles e incluso en casas particulares. Es una manera barata de viajar, y el dinero vuela, así que vamos a probar que tal se nos dá.

Aun faltan 5 días para nuestra marcha, pero hay mucho por hacer. Una de las cosas que teníamos pendiente es que Yuko, nuestra amiga japonesa nos enseñara a hacer Sushi. Así que nos fuimos a un supermercado asiático en el centro de la ciudad a poveernos de todo lo necesario. Sunny, nuestra amiga coreana traía también comidas típicas. Así que el día prometía.

Nos fuimos a nuestra casa, que coincidía que estaba vacía a preparar nuestros majares. La verdad es que no es el mejor sushi que hemos comido en nuestra vida, pero no está mal.

Después de la comilona nos fuimos a dar una vuelta por la playa de New Brigthon, el barrio donde vivimos con Luna, la perra de Laura.Y luego a casa de Laurita a reunirnos con los primos de Manuel.