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lunes, 8 de marzo de 2010

EN EL HIELO (EL GLACIAR) 6 y 7 de marzo de 2010

Tras nuestro viaje frustado a los glaciares con Felipe, teníamos pendiente visitarlos, y es uno de los pocos rincones que aún nos quedaba por visitar en la isla sur. Así que, aunque estábamos cerquita al acabar el Heaphy Track, decidimos volver a Christchuch para poder hacerlo con nuestras compis del curso, y ya de paso intentar hacerlo con buen tiempo. Según la previsión metereológica, el fin de semana sería soleado!!
Sábado por la mañana, lo primero, vamos al Art Center a ver tocar a Tracy el violín, dá un concierto y no queremos perdérnoslo!! Nos quedamos realmente impresionados, porque realmente, toca de maravilla. Tras hacer una visita al churrero, para que nuestras compis prueben los churros, nos ponemos en camino. Nos esperan más de 5 horas de viaje hasta que lleguemos.
En el viaje, pasamos de nuevo por el Arthur´s Pass, que estaba soleado y precioso!! Al llegar, a la West Coast, fuimos directos al Lake Matheson, que según dicen es uno de los más bonitos de Nueva Zelanda. Es un lago- espejo en el que puedes ver reflejados el Mt Cook y Mt Tasman ya que el agua del lago es oscura y en los días calmados, puedes ver el reflejo, del paisaje, como si de un espejo se tratase. Hacía un poco de viento y no era tan espejo como habíamos visto en Oparara Basin, pero las vistas eran preciosas igualmente. Tras una hora y media de recorrido, nos dirigimos al backpacker ya que no queríamos que nos cerraran. Tras cenar una rica pasta, fuimos a ver si conseguiamos encontrar Glow Worms, ya que nuestras compis no las hbían visto. Siguiendo als indicaciones de unas francesas, nos adentramos en el bosque sin más luz que una linterna con la pila casi agotada, era un día sin luna, así que daba un poco de congoja, pero te tranquilizas al saber que aquí no hay ningún animal que te pueda hacer nada, como mucho un possum, y no son más mucho más grandes que un gato.
El despertador suena temprano, hay que movilizar a 4 personas en un mismo baño y eso lleva tiempo (sobretodo con 3 mujeres, jeje). Hace un día de película, así que a las 10 ya estamos deseosos de subir al glaciar, hemos escogido el Franz Josef y estamos deseosos de empezar.
Al llegar, te equipan con todo aquello que te falte. Nosotros, por suerte, tenemos de todo, sólo necesitamos los crampones, pero nuestras compis necesitan proveerse de botas, chubasqueros, calcetines, etc. Menos mal que está todo incluido en el precio! Al llegar tenemos que caminar en un llano en donde por donde llegaba hace años el glaciar. Poco a poco ha ido menguando, la verdad es que impresiona ver hasta donde llegaba y hasta donde llega hoy. Por fin llegamos al hielo!! Y ahí es donde nos separan por grupos de 12. Nos separaron de nuestras compis, ya que les costaba más seguir el ritmo... a medida que subimos nos vamos quedando más y más boquiabiertos con lo que nos encontramos. El hielo tiene una tonalidad color azul turquesa preciosa, y en la ruta nos metemos entre cuevas de hielo. Tras una parada para comer los sandwich proseguimos el camino, pero esta vez de descenso. Nos quedamos con ganas de seguir subiendo, porque la cima está blanca inmaculada, se nota que hasta allí sólo se puede llegar el helicóptero...
En el camino, el guia nos explica un poco los movimientos del glaciar y sobre lo afortunados que somos al disfrutar de un día soleado. Parece que llueve como 10 veces más en West Coast que en Londres. Increible!!

lunes, 4 de enero de 2010

Paso por la West Coast y sus impresionantes lluvias.

Salimos de Haast con tiempo para estar en le glaciar a las 12, ya que empezábamos una excursión de 4 horas en el que caminaríamos sobre el hielo. Lo malo es que el día estaba muy lluvioso, esperábamos que se arreglase un poco antes de nuestra llegada al Franz Josef. Lo que pasó fue todo lo contrario, a medida que pasaba la mañana, las lluvias eran más potentes. La visibilidad en la carretera era muy mala y nos hacía ir muy despacio. Pasábamos kilómetros sin población alguna, con una jungla densa a los lados. En muchos puntos había inundaciones y los ríos que se formaban atravesaban literalmente la carretera. En las zonas más escarpadas habían corrimientos de tierra que inhabilitaban alguno de los carriles. En fin, lo que se dice un buen día para un paseo por el hielo.
Cuando llegamos, la compañía organizadora había cancelado todas las excursiones del día, así que nos quedamos sin glaciar. La pena es que Felipe se quedará sin verlo, ya que nosotros haremos otra intentona en algún momento. Nos acercamos a la boca del glaciar con el coche, para ver si por lo menos andando un poco lográbamos llegar a avistarlo, pero fue literalmente imposible. En el DOC nos enteramos que en esta región tienen 8000 mm de lluvia anuales de media, que para el que no lo sepa es una burrada. En Inglaterra no llegan a 2000 mm y nosotros en Madrid no llegamos ni por asomo a los 1000.
Tras nuestra fracaso proseguimos hacia Hokitika, que es donde haríamos noche. Por el camino seguían las lluvias torrenciales, así que paramos poquito. Hokitika es famosa por el jade, que lo cogen en los ríos y montañas cercanas, y hacen todo tipo de joyas y avalorios con ellas, que los venden en las tiendas del centro del pueblo. Nos dimos una vuelta por las tiendas del centro donde conocímos a un simpatico artesano que pintaba piedras y las vendía. Le compramos una de sus piedras y mantuvimos una agradable charla. Despues de eso nos fuimos a terminar el día al Backpacker que teníamos reservado. Compartímos habitación con un Aleman, con el que nos echamos unas partidillas al Scrable. Por la noche nos fuimos a un riachuelo cercano al Bkpk en el que había GlowWorms.
Al día siguiente seguimos nuestro camino hacía el norte de la costa Oeste. El día estaba un poco mejor, pero aún había lluvias intermitentes. Por lo que podíamos ver desde el coche la zona era increíblemente verde, una densa Jungla cubría las laderas de las montañas, y al otro lado se encontraba el mar de Tasmania, del que venían todos los nubarrones.
Llegamos a Punakaiki y las Pancake Rocks, que son unas formaciones rocosas situadas en la costa y dentro del Paparoa National Park. Estas formaciones rocosas son capas de piedra caliza que se han formado con el tiempo, han sido prensadas y levantadas por terremotos, y moldeadas por la acción del océano. Dimos un paseo agradable de una media hora entre los acantilados, que eran bastante chulos, aunque el sitio estaba muy lleno, ya que es muy turístico. Después de los acantilados nos fuimos a un dar otro paseo por el Truman Track, que se encuentra unos pocos kilometros al norte y en el que llegas a una pequeña playa. Pensabamos comer en la playa, pero cuando llegamos empezó a llover de nuevo. Proseguimos un poco más al norte y paramos a comer en un mirador en el que teníamos unas vistas impresionantes de toda la costa.
Desues de comer empezamos nuestra bajada deshaciendo el camino, y cruzamos a la costa este camino a Christchurch donde queríamos dormir. Entre las dos costas pasamos por Arthur Pass atravesando los Alpes del Sur. En cuanto nos alejamos de la Costa Oeste el cambio del clima fue impresionante. Dejó de llover y el cielo se abrió en cuestion de una hora. Arthur Pass nos mostraba sus colores entre picos nevados, ríos azules, rocas grises, bosques verdes y pastos dorados.