Mostrando entradas con la etiqueta Auckland. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Auckland. Mostrar todas las entradas

domingo, 2 de mayo de 2010

Vampire Weekend… (29 de abril al 02 de mayo)

Tras nuestras hazañas wwoofenado hemos llegado a la conclusión que hemos llegado a nuestro límite. Casi 3 meses Wwoofeando es suficiente. Está muy bien para conocer al verdadero kiwi, pero por ahora vamos a parar de hacerlo.
Quedamos con Laurita que venía a Auckland al concierto de Vampire Weekend con Tracy, Paul y Kerry. Nosotros no teníamos entradas para el concierto, pero estábamos muy ocupados con la venta del coche. Hoy lo entregamos!! Pero para nuestra sorpresa, en el último minuto, el mismo día de la entrega, cuando ya habíamos organizado todo, vaciado el coche y pagado el nuevo rego como nos pedía el comprador, nos dicen que la compradora está muy enferma y que no compran el coche. Imaginaros la cara que se nos quedó. Es un coche estupendo y le hemos tomado mucho cariño, pero nos preocupa no poder venderlo antes de nuestra marcha.
Para intentar compensar un poco la desilusión por la venta del coche, decidimos intentar hacernos con unas entradas para el concierto. Nos fuimos a la biblioteca más cercana y nos pusimos a pujar en trademe como locos, hasta que las entradas empezaron ha ser demasiado caras y decidimos probar suerte en la puerta. Y la tuvimos!! En la puerta vendían entradas por un precio más barato que lo que habíamos visto. Así que sin dudarlo nos unimos al concierto con laurita y compañía. Mientras tomábamos algo esperando a que el concierto empezara, nos dieron la noticia de que Kerry, amiga de Laura, esta embarazada!! Aunque al principio pensamos que nos estaban tomando el pelo, cuando vimos que era cierto nos alegramos mucho por ellos…
Lo pasamos muy bien en el concierto, y aunque se echa de menos la marcha española, estuvo genial salir un poco!!
A la mañana siguiente pusimos rumbo al norte, habíamos alquilado una furgo en previsión de vender el coche, y fuimos todos juntos. Dormimos en un Patch en Tutukaka cercano a Whangarei, en unas bahías muy bonitas. Pasamos el finde semana tranquilo jugando a las cartas, al scrabel, etc. La idea original era visitar Poor Knights, el mejor lugar del mundo para bucear según Jacques Cousteu gracias a sus corrientes cálidas, pero entre que no nos hizo muy buen tiempo, y lo caro que es, finalmente pasamos el finde tranquilos paseando por las playas, visitando tiendas de surf y jugando a juegos de mesa. Necesitábamos un poco de calma como esa y sobretodo si estas rodeado de buena compañía!!

miércoles, 21 de abril de 2010

Wwoof en Albany, Auckland (14 al 21 de abril)

Tras nuestra mala experiencia en Northland, ya estamos un poco cansados de Wwoofear, ese sentimiento de cómo serán, el siempre hablar de lo mismo tópicos. Estábamos un poco escépticos ante los nuevos host, los habíamos conocido en el Heaphy Track, pero no los encontrabamos en la página web y por teléfono y los correos parecían un poco secos.
Cuando llegamos nos encontramos un panorama muy distinto al imaginado. La casa estaba muy bien, y ellos eran una pareja muy tranquila y agradable. Era una pareja en sus cuarenta y sin hijos. Él era policía y trabajaba identificando cadáveres en crímenes y desapariciones. Quien además de haber recorrido todo el mundo viajando durante más de cuatro años, y dedicándose a las cosas mas variopintas (y macabras), tenía unos hobbies muy chulos. Estaba tuneando una moto de agua para batir el record del mundo recorriendo desde Londres hasta Auckland con cuatro amigos más. Además tenía un Ford A, sí A, el primer modelo de la casa de coches. Lo tenía en perfecto estado, y el domingo nos fuimos a tomar café al pueblo todos montados en el.
El trabajo era duro, he de decir que el más duro de los wwoof en los que hemos estado, pero hemos llegado a la conclusión de que eso no nos molesta si luego estamos en un buen ambiente. Básicamente lo que hicimos fue podar uno arbustos llamados Gorse, que lo trajeron de Escocia en los Early Days y querían utilizarlos, al igual que en su lugar de procedencia, para separar las parcelas. Lo que pasa es que aquí crece en todas partes y se come el bosque nativo, y en nuestro caso queríamos que sucediese lo contrario. La planta en sí era letal, llena de pinchos por todas partes, y además se mezcla con zarzas y hace la labor de su poda una tortura. Aunque llevábamos monos acabamos magullados y con heridas por todas partes. Otro de los trabajos fue limpiar la ladera de un río de escombros y preparar una base de tierra y piedras para un futuro camino. Al final del día acabábamos molidos, además de con agujetas y heridas.
La pareja de host vivía compartiendo la casa con una señora soltera que dormía en la habitación de al lado nuestro. Era una inglesa de lo más rara, pero resultó muy simpática también. La granja en cuestión era de 50 acres y tenía a parte de la casa, un buen huerto, el bosque nativo, una bosque de pinos (del que cortamos y almacenamos leña para el invierno), un estanque, un rodeo, un campo de entrenamiento y mucho espacio para los caballos, ya que era el hobbie de ella. En resumen, que la pareja no vivía naaaada mal.
Las tardes las dedicamos a ir al cine, a la biblio, y esas cosas que podemos hacer estando cerca a la ciudad de Auckland. Seguimos dándole vueltas a nuestro futuro, aún no tenemos contestación del visado de Canadá y se ha abierto el plazo para solicitar el Working Holiday visa aquí, así que nosotros por sí acaso lo hemos solicitado.

viernes, 9 de abril de 2010

Otra pasada por Auckland (7 al 9 de abril)

Tras nuestro mal trago en el WWOOF de Northland, nos dirigimos directamente a Auckland. Nos pusimos a buscar otro como locos, ya que llevábamos muchos días gastando alojamiento.
Nos hospedamos en el backpacker de siempre, en el que la dueña, que es india, ya se ha hecho amiga nuestra. Nada más llegar nos fuimos corriendo a hacer unas fotos de pasaporte, ya que las que habíamos enviado a Canadá no pasaron el filtro de inmigración. Después las enviamos por correo urgente esperando que en menos de una semana nos contestasen, ya que necesitábamos tomar la decisión de ir o no para saber si teníamos que vender nuestro coche. El siguiente día lo pasamos tranquilamente, por la mañana yendo a la biblioteca, y por la tarde, aprovechando que ya estábamos en la ciudad, fuimos al cine. Vimos una película llamada "Boy", es Neozelandesa y aquí está teniendo mucho éxito. Trata de la vida de un niño maorí y está muy bien. Quedamos también con una vieja amiga de una tía de Julieta, Philippa. Quien muy agradable nos invitó a cenar en un italiano y se ofreció a ayudarnos en todo lo que necesitemos. Con gente así, dá gusto viajar...
Nos salió otro Wwoof cerca de Auckland, con una pareja que conocimos en el Heaphy Track, pero no empezaba hasta cuatro días mas tarde. Así que decidimos irlos a pasar a Northland, ya que teníamos muchas ganas de conocerlo y la previsión meteorológica era muy buena. Rumbo hacia el norte...

jueves, 8 de octubre de 2009

Llegada a Nueva Zelanda: Auckland

El viaje fue bastante incomodo, sobrevolando el Pacífico en mitad de ninguna parte. La Antártida era el continente más próximo en más de la mitad del trayecto. Tras 13.30 horas de vuelo, el avión empezó a descender y nos adentramos en las nubes. Desde la ventanilla se observaba una inmensa costa azotada por un mar embravecido, estaba lloviendo. El avión aterrizó en una pista pegada al mar, “¡por fin llegamos a Auckland!”
Recogimos las maletas sin incidentes, y nos dirigimos a las aduanas, primera prueba de nuestro magnifico nivel de Ingles. El policía nos pide el pasaporte y nos hace un par de comentarios, nosotros: “je, je“, repite los comentarios, unas risas, repite los comentarios, ahh, que son preguntas! Primer examen: suspenso.
En el aeropuerto estaban esperando Carlos y Chiqui, que nos dieron la bienvenida con globos y todo. Nos fuimos todos juntos en su coche, que era muy grande, pero aun así costo encajar los 4 ocupantes y nuestros 100 kilogramos de equipaje.
El aeropuerto estaba a una media hora del backpacker en el que nos íbamos a alojar. Los backpacker son unos pequeños hoteles muy baratos que existen en toda Nueva Zelanda, son tipo albergues, y tienen habitaciones de todo tipo, desde dobles “on ensuit” que son con baño propio, hasta habitaciones comunitarias con literas y baño compartido. Cuando llegamos a la habitación, a Julieta casi le da algo pensando que íbamos a pasar todo el año en habitaciones como esa, tipo hotel cutre de Londres y con baño compartido, pero Carlos y Chiqui nos explicaron que en Auckland eran así, pero que en el resto del país había unos mucho mejores, había de todo, pero en general mejores.
Una vez descargado el equipaje, estábamos listos para darnos una vuelta por la ciudad. Estábamos cansados, pero los nervios no nos iban a dejar dormir, así que a patear. El backpacker estaba al lado del centro, así que decidimos ir andando.
El centro de Auckland no es muy grande, está situado en una ladera junto a una bahía en el mar y las calles son bastante inclinadas. Hay una gran torre que domina el “Sky line”, es bastante parecída al “piruli”, pero más nueva y moderna, y se llama Sky Tower”. Nos quedamos con ganas de subir, pero no hacía muy buen tiempo e imaginamos que lo importante eran las vistas. Otro vez será… Después de un largo paseo por el centro y el puerto donde comimos-cenamos nos volvimos a descansar después de nuestro largo día de viaje.
El segundo día en Auckland también lo dedicamos a pasear. Nos fuimos a dar una vuelta al otro lado de la bahía de Auckland, cruzando por un gran puente en el que se ve todo el centro de la ciudad. El otro lado es más residencial, con casitas de madera y jardines sin valla, al estilo americano. Estuvimos en un parque con unas colinas desde las que se divisaba el centro de la ciudad por un lado, el mar por otro y los alrededores de Auckland llenos de urbanizaciones de casitas bajas.
El segundo punto que visitamos es el Mt. Eden, Maungawhau en Maorí, situado al otro lado del centro, pero también con muy buenas vistas de el y del otro lado de la ciudad. El Mt. Eden es cráter de volcán mas alto de los ocho que rodean Auckland.
La ciudad me gusta, es tranquila y parece que se vive muuuy bien, si esto es la ciudad más grande de Nueva Zelanda, no me quiero imaginar la tranquilidad que me encontraré en los pueblos perdidos de la mano de dios.