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jueves, 3 de junio de 2010

DE VUELTA EN NZ 02 y 03 junio 2010

Llegamos sin incidentes a Auckland tras dormir muy poco y un día muy largo. Salimos de Rarotonga de madrugada y llegamos a NZ al salir el sol. Tras un contundente desayuno, pusimos rumbo hacia el sur camino a Wellington. Queremos bajar del tirón y así estar lo antes posible, ya que hemos comprado el ferry para esa misma noche.

Tras pasar por Rotorua, descubrimos que el frío ha hecho su aparición y nos cruzamos con el Tongariro totalmente nevado.

Tras varias paradas para tomar café y poder mantenernos despiertos, llegamos a la capital, donde llegamos con tiempo para dar una vuelta por el centro, tomarnos un kebab de cena y embarcar en el ferry. Dormimos practicamente todo el camino.

Aunque inicialmente la idea era bajar de nuevo del tirón a Christchurch, finalmente nos dimos cuenta que conducir 1000Km del tiron era demasiado para llevar una noche sin dormir. Así que hicimos noche en Picton. A la mañana siguiente, se nos ocurrió comentarles a nuestros antiguos Hosts que estabámos por la zona, y que nos gustaría verles en Christchurch, a lo que nos respondieron que, les gustaría invitarnos a pasar la noche con ellos, que por favor, ni se nos ocurriera irnos sin verles. Así que hicimos un alto en el camino y pasamos la noche de nuevo en el Craglee Lodge. Realmente son como una familia para nosotros, y pasamos la noche comentando nuestras aventuras por la isla norte y comentando lo fabuloso que es el viaje las Islas Cook, destino del que, casualmente, ellos acaban de llegar. Están pensando cambiar destino a Aitutaki, isla que literalmente les ha enamorado. Les deseamos las mejores de las suertes!!!

Tras una reaparadora noche en la que, como de costumbre, nos trataron como reyes, pusimos de nuevo rumbo, esta vez sí, a Christchurch. Allá vamos!!

miércoles, 24 de febrero de 2010

ÚLTIMA SEMANA DE WWOOF EN CRAGLEE ( 4 al 24 de febrero 2010)

El tiempo pasaba sin prisa en el Craglee Lodge, aprovechando nuestros momentos libres para subir al Queen Charlotte Track y caminar un poco, donde por ejemplo, fuimos al lookout de “Eatwell” donde pudimos tener acceso a unas increibles vistas de todos los fiordos, a una bahía vecina al Lodge, donde los liwis suelen ir de veraneo en busca de sus tranquilas aguas, o simplemente caminando por la ruta del track. La hora y pico de subida merecía la pena gracias a las espectaculares vistas. Normalmente, George, el perro del Lodge, nos acompañaba en todos nuestros paseos, ya fuera al track o simplemente a las playas vecinas. Nos encariñamos mucho de él, de hecho, no nos importaría nada llevárnolo con nosotros a España...

Pero sin duda, el mejor momento de la semana (y si nos ponemos a pensar, también de toda nuestra estancia) fue 18 de Febrero, cuando mientras recogíamos el desayuno de los clientes, divisamos cerca de la orilla una manada de delfines, sin pensárnoslo, corrimos a la orilla para poder verlos. Tras un par de súplicas, ya habíamos convencido a Steve para que nos llevara en su barquito a verlos más de cerca. Por si las moscas, íbamos equipados con bañadores y snorquel, porque si se nos presentaba la oportunidad, no íbamos a dejar de saltar al agua a bañarnos con ellos!!

Eran delfines distintos a los que vimos en Kaikura cuando nadamos con ellos en Noviembre. Éstos eran mucho más grandes y más parecidos a los que vemos habitualmente en los zoológicos. Esta vez eran delfines “Common dolphins” llamados así por ser los más comunes en etodo el mundo. Era una manada de unos 60 delfines que estaban pescando alrededor de nuestra bahía. Incluso había delfines bebé, fue un momento increíble!!.

Una vez que estuvimos lo suficientemente cerca, y nos aseguramos que no hubiera más barcos cercanos a nosotros, ya que sino puede ser peligroso, Julieta se lanzó al agua a nadar con ellos. Ahí estaba otra vez, rodeada de delfines, haciendo piruetas y cantando bajo el agua para llamar su atención. La diferencia de esta segunda vez la marcó el agua, era un agua oscura que no te permitía ver más allá de tus brazos, así que sólo podía ver a los que estaban más cerca. Sin embargo, volvió a ser una experiencia extraordinaria, lo listos y curiosos que son y como nadan a tu alrededor cuando llamas su atención. Otra vez en el barco, estuvimos más de 2 horas navegando a su lado. Viendo como pescaban, nadaban, saltaban o simplemente jugaban con la estela del barco.

Pero el tiempo pasaba, y habíamos dejado desatendidas nuestras labores en el Logde, así que ya a media mañana, tuvimos que regresar a la faena. Eso sí, no pudimos quitarnos en todo el día una enorme sonrisa de la cara.

Los días pasaban y se acercaba el momento de dejar a la que sería nuestra “familia” neozelandesa, si queremos algún día subir a la isla sur. Con lágrimas en los ojos, y deseando sinceramente poder volverlos a ver, nos despedimos de ellos en el barco. No sin antes hacer un intercambio de “regalos” nosotros les hicimos un vídeo que a continuación colgamos con nuestros mejores momentos Wwoofeando con ellos, y ellos nos “devolvieron” el regalo, con otro vídeao con fotos del Lodge, para no olvidarnos de ellos. Ni aunque quisiéramos podríamos olvidarnos nunca de tan preciosos paisajes y tan buenos momentos!!

Rumbo a Karamera, vamos a hacer el Heaphy track!!

miércoles, 17 de febrero de 2010

SEGUNDA SEMANA DE WWOOF EN EL CRAGLEE LODGE ( 4 al 24 febrero de 2010)

Los días trancurrian tranquilos, con poca conexión del mundo exterior hasta que, al llamar a España par felicitar al padre de Julieta, nos dieron la noticia. Fede estaba ingresado en el hospital y no se sabe por qué. Nos quedamos muy preocupados, sobretodo por lo incomunicados que estábamos. Por suerte, teníamos una tarjeta que compramos en Nelson, para poder hacer llamadas internacionales y mantener contacto diario con España. A día de hoy, seguimos sin saber qué es lo que pasó, pero por suerte, ya se encuentra mejor y en casa.

El evento de la semana era sin duda, el Festival de Vino de Malborough, que este año se celebraba en Bleheim el sábado 13 de febrero y nuestros hosts nos habían comprado entradas para acompañarles. No sólo nos compraron las entradas, sino que nos pagaron el transporte (nadie iba a conducir ese día) y nos dieron dinero para gastar en el festival. Una pasada!!

Tras coger el water taxi hasta Picton, nos encontramos con unos amigos suyos con los que iríamos, más los clientes que ese día tenía en Lodge, en autobús, al festival. Nada más llegar nos encontramos con una multitud en una explanada enorme, junto a unos famosos viñedos. Había gente de todo tipo, desde borrachos perdidos, hasta chicas elegantísimas con sombreros y pamelas de todo tipo, pero sobretodo lo que había era vino. Cada viñedo de Nueva Zelanda tenía un stand ahí, donde te ofrecian degustaciones a un precio simbólico. Fuimos probando hasta dar con nuestro favorito, un vino blanco “Riesling” de un viñedo de la zona. También había muchisimos stands con comida, nos encontramos con uno español que preparaban paella (malísima) y con unos churreros franceses que no tenían desperdicio.

Hacía un sol de justicia,y al poco de llegar los conciertos empezaron. Nos encontramos con algunos grupos buenos, y otros no tanto, pero sobretodo, lo pasamos bien. Disfrutábamos de buena compañía.

Tras terminar el festival, deshicimos el camino por los fiordos viendo en atardecer entre las montañas. Fue un buen día.

Tras un par de semanas en el Lodge, teníamos nuestros primeros días libres tras empezar a Wwoofear con ellos.No había clientes y se iban todos menos Steve a pasarlos en Christchuch, así que nosotros, nos fuimos a Picton a pasar, por fin, dos días conectados con el mundo exterior. Esta vez nos perdimos el puding de chocolate del Sequoia, ya que no quedaban habitaciones libres, así que fuimos a otro backpacker llamado Trombstone y que merece la pena detenerse el él si duermes en Picton. Las habitaciones están muy bien y está muy equipado, pero creo que su singularidad viene de dónde está situado, se encuentra justo frente al cementerio de Picton y por lo tanto han decidido decorarlo acorde con su entorno. La puerta principal tiene forma de sarcófago y todas las llaves de las habitaciones tienen una calabera. A pesar de eso,es un buen backpacker. En esos días, además de nuestra deseada conexión con el mundo exterior, y ponernos al corriente de todo lo acontecido, pusimos nuestro coche a punto, que necesitó un cambio de las 4 ruedas al intentar pasar el WOF (una especie de ITV que tienen que pasar los coches cada poco tiempo, ya que aquí suelen ser muy antigüos), y visitamos Waikawa, un pueblo costero muy cercano a Picton con buenas vistas de los fiordos.

Cuando se acercaba el momento de regresar en barco al Lodge, Manuel empezó a sentir un fuerte dolor en el estómago, que a medida que pasaba el tiempo se agudizaba más y más. Llegó un momento en que no se tenía en pié y se retorcía de dolor. Nos asustamos, y tras consultar con unas farmaceútica, que sólo nos dió un calmante, decidimos ir al médico. Al llegar al centro médico de Picton nos dicen que el médico no está en la ciudad y que si queremos o nos tenemos que ir a Bleheim ( a unos 30 Km) o ir al hospital. Al final, el remedio no estaba ni en una ciudad ni en la otra. Estaba en el cuarto de baño, ya que finalmente, sólo resultaron gases. Nos estuvimos riendo mucho, cada vez que recordábamos la que líamos por unos simples gases. Por suerte, sólo era eso...

miércoles, 10 de febrero de 2010

WWOOFEANDO DE NUEVO EN CRAGLEE LODGE (1ª semana)

Tras nuestra experiencia trabajando, y al comprobar que nos interesa más Wwoofear, volvimos al Wwoof donde estuvimos por primera vez en Malborough Sounds. Volvemos al Craglee, como el turrón, que vuelve a casa por Navidad!!

Ya en el barco nos encontramos con Andrew, el cocinero, que regresaba después de unos días de descanso. Tras dejar las maletas, nos empezamos a poner al día de todo lo acontecido hasta ahora... Mientras hablábamos nos enseñaron un possum muerto que acababan de cazar. Me dió bastante impresión, era más grande de lo que imáginaba y se mezcla un sentimiento de pena y asco al mismo tiempo. Aquí, los possums son una plaga que quieren exterminar, ya que como nunca han tenido depredadores, se comen a todas sus aves autóctonas. En cambio, en Australia es muy apreciado, sobretodo por su piel. Contradicciones de la vida.

Mientras hablábamos viene un señor corriendo y sudando la gota gorda, sobretodo, si tienes en cuenta que el camino lleva montaña arriba durante más de una hora. Su mujer ha tropezado en el track y está sangrando y no puede continuar. Nos ponemos al rescate!! Subimos corriendo la montaña con un botiquin y la cama del perro que vamos a utilizar como camilla para bajarla hasta el Lodge. Al llegar hasta ella, nos encontramos con que al tropezar se clavó una rama por la nariz, y la hemorragia no se corta, lleva tanto tiempo sangrando que está un poco débil y la bajamos a la sillita de la reina una hora cuesta abajo. Acabaron los chicos con agujetas durante días. Nos enteramos más tarde que la pobre necesitó cirujía porque se rompió la nariz con la caída.

Tras “el rescate” pasamos la tarde charlando y poniéndonos al día de las novedades. También nos contaron que como el Lodge estaba lleno, los dos primeros días íbamos a dormir en una habitación de una casa contigua.

Ya nos sabíamos nuestras funciones, así que no hacía falta que nos explicaran nada. Y eso facilita mucho el trabajo. Manuel de jardinería y trabajos varios, y Julieta servicio de habitaciones. Pero al ser un Lodge pequeñito, y trabajar en equipo, y con buen ambiente, se nos hace ameno.

Pasamos unos días muy tranquilos. Al terminar la faena, salíamos a pasear con George, el perro del Lodge, al que tenemos especial cariño y es un estupendo nadador. Rosie, la piruja, dejó de serlo, y pasó a ser como una segunda madre para nosotros, nos trató muy bien.

Si el día era bueno, cogíamos los kayaks, con mucho cuidadito de no encontrarnos de nuevo con las orcas, y nos íbamos a nadar a alguna playa perdida. Disfrutamos de muchos días de sol la primera semana. Y eso hay que aprovecharlo!!

Todas las tardes una o dos Mantas Rayas, se acercaban al pantalán pescando. Es increible verlas, son enormes y muy elegantes. Era como estar en la película “Nemo”.

Steve, es un apasionado de la pesca. Un día, mientras intentábamos filmar a la manta raya, Julieta estuvo pescando con él, y a los pocos minutos ya había pescado su primer pescado!! Un Blue Cod, un pescado muy apreciado en Nueva Zelanda por su sabor. Sin embargo, nosotros lo devolvimos al mar.

A los 5 días de estar ahí. El 9 de febrero, no había invitados. Así que teníamos el día libre! Pasamos la mañana leyendo y estudiando inglés, hasta que vinieron unos antiguos clientes que conocimos los días anteriores, en un velero precioso, de unos 18 metros de largo y más de 75 años de antigüedad. Nos invitaron a todos a pasar el día con ellos y su familia. Así que sin pensarnoslo mucho, ahí estábamos, navegando por los Sounds de Malborough en un magestuoso velero. Al terminar el día, conduje (Julieta) todo el camino de regreso. ¡Y no se me dió mal!

jueves, 24 de diciembre de 2009

¿¿DONDE ESTÁN LOS DELFINES?? (24 Diciembre 2009)

Otra vez muy temprano, suena el despertador, esta vez sólo para Felipe y Julieta, que van a nadar con delfines en Picton.

Se repite un poco la misma escena, disfrazados con nuestros trajes de neopreno, nos diponemos a repetir la experiencia. Al poco de empezar me doy cuenta que en Kaikura está todo más preparado que en Picton, sin embargo, la emoción es enorme.

Otra vez en los Malborough Sounds, y el sol tímidamente se asoma por el horizonte. Al poco de salir, nos econtramos con algo que no esperábamos: ORCAS!! Al principio están lejos y se parecen bastante a los delfines, aunque son bastante más grandes. Pero poco a poco las orcas se fueron acercando y fue realmente extraordinario! Era una familia de 6 orcas y en ocasiones estában tan cerca que las podíamos tocar. Las orcas adultas eran del tamaño del barco, así que impresionaba un poco. Fuimos muy afortunados, no todo el mundo ve orcas tan fácilemte y tan cerca de la costa. Fue realmente increible, estábamos todos emocionádisimos, no dábamos credito a lo que estábamos viviendo.

Pero, para el que no lo sepa, las orcas se alimentan de delfines, focas, pingüinos... así que aunque estuvimos más de cuatro horas buscándolos, no pudimos nadar con delfines. Se habían escondido, y por más que buscamos, no vimos ninguno. Volvimos a Picton con un sabor agridulce en la boca. No pudimos nadar con delfines, pero nos encontramos con una familia entera de Orcas.

Tras una ducha caliente, volvemos a Christchrch a pasar la nochebuena todos los primos juntos. No sin hacer una parada en Kaikoura para ver las focas. Intentamos ver las focas bebé que vimos en Noviembre, pero ya son mayores y se habían ido.

Papa Noel llegó a Nueza Zelanda!! Con Felipe vinieron también algunos regalos desde España y Japón, muchas gracias a todos!

jueves, 17 de diciembre de 2009

WWOOFEANDO EN MALBOROUGH SOUNDS (10 al 16 Diciembre de 2009)

Tenemos que estar en Picton a las 13.00 horas para coger el barco que nos lleve al Wwoof, son unas 5 horas de coche, así que tenemos que madrugar mucho. Encima el tiempo no acompaña, justo ha empezado a llover... Llegamos a Picton con muchos nervios de cómo se nos dará la aventura. Los del water taxi, nada más llegar, nos hicieron descuento por ser Staff, yupii!! Algo que nos ahorramos!

De camino, y dada nuestra experiencia anterior en Picton, estuvimos todo el rato buscando sin éxito delfines.Dónde se habrán metido??

Nada más llegar a Craglee Lodge, donde íbamos a hacer el Wwoof, nos encontramos con que nos están esperando en el muelle. No sé si lo he dicho antes, pero el lodge esta perdido en medio de los Malborough Sounds, en la bahía de Many Coves, y la única forma de llegar es en barco. Se trata de un matrimonio de un americano y una kiwi (Rosie & Steve) que viven en el lodge junto con un chico kiwi (Andrew) que hace de chef, jardinero y tareas varias.

Nos dieron la misma habitación que les dan a los clientes y es una habitación fantástica. De las mejores en las que hemos estado en Nueva Zelanda! El primer día nos explican un poco cuales van a ser nuestras tareas: Manuel en el jardín y yo me ocuparé de hacer las camas y ls habitaciones. Resulta que la mujer tiene que marcharse a Australia y deja el pequeño Lodge (son sólo 4 habitaciones) a cargo de su marido. Y claro, necesitará ayuda.

El segundo día empieza en trabajo. Nos enseñan como quieren que hagamos las tareas, cómo hacer las camas, qué productos utilizar, qué malas hierbas arrancar... etc. Resultó que Rosie estuvo todo el día inspeccionando nuestro trabajo. Tanto es así que la acabamos llamando La Piruja en honor a Elenita, que en lugar de decir “bruja piruja” dice “piruja piruja”. Menos mal que al día siguiente se iba a Australia.

A partir de ahí las cosas cambiaron, sin La Piruja, estábamos todos mucho más relajados, y la verdad es que lo pasamos en grande. Eran muy pacientes con nosotros, nos hablaban despacio y nos corregian si decíamos algo mal. Aprendimos mucho con ellos, y nos sirvió para soltarnos bastante con el inglés.

Los días pasaban, y en nuestros ratos libres estudiábamos un poco, cogíamos los kayaks o nos íbamos a pasear por la montaña. Si subes montaña arriba, llegas al Queen Charlotte track, ese que hicimos en bici con Tracy y Laurita. No teníamos ni internet ni cobertura en el móvil, asi que es una desconexión total estar en ese Lodge..

El último día no había clientes, así que nos prepararon una fiesta. Lo pasamos genial preparando mojitos para todos! Fue sin duda una gran fiesta.

Nos costó mucho despedirnos de ellos. Lo hemos pasado muy bien!! Quizás podamos repetirlo!!