domingo, 11 de octubre de 2009

Nos vamos de Auckland, Waitomo Caves y Lake Taupo (10-11 Octubre de 2009)

Nos levantamos pronto para empezar nuestro viaje de una semana por la Isla Norte con Carlos y Chiqui, guardamos las maletas en un trasterillo debajo de la casa del Backpacker, ya que con los bultos de los cuatro era imposible viajar, preparamos unos sándwiches para el camino y en marcha.
Nos faltaron poco mas de 20 minutos de coche para empezar a ver el paisaje que íbamos a tener el resto del viaje alrededor de la mitad sur de la isla. Kilometros y kilometros de montes y praderas con un verde que no había visto nunca, combinado con el cielo azul claro y unas nubes blancas impolutas. Abandonamos la autopista y nos dirigimos hacia las cuevas de Waitomo, situadas cerca de la costa oeste. Por fin llegamos después de unas 3 horas de viaje. Waitomo es un pueblo minúsculo cercano a una zona que esta llena de cuevas. Las más turísticas son privadas y hay que pagar para visitarlas. Nosotros nos metimos en un par de ellas, una mas larga pero muy normalita y otra corta pero que está lleno de Glowworms, unos gusanos que viven en zonas húmedas y oscuras, y que atraen a sus presas con una luz verde azulado precioso. En la cueva te metes en una zona en la que está plagado de estos gusanos, y parece que estas mirando un cielo super estrellado.
Después de las cuevas proseguimos nuestro viaje hacia Taupo, que es un pueblo situado al lado del lago Taupo, el más grande de Nueva Zelanda y está en el centro de la isla. El lago es verdaderamente inmenso, una de esas cosas que en España no tenemos. Las vistas desde la playa de la ciudad son realmente espectaculares, con el lago gigante y detrás el Tongariro, el volcán al que iríamos al día siguiente, fue un atardecer precioso. El pueblo como tal no tiene gran cosa, un montón de casas de vacaciones, por lo visto la gente viene a pasar aquí el verano o vienen a esquiar a las montañas cercanas al Tongariro en invierno. Ahora como estamos en primavera la ciudad la vimos bastante muerta.
El backpaquer en el que dormímos en Taupo (llamado Rainbow Lodge) estaba muchísimo mejor que el de Auckland. Teníamos cuarto con baño, tele e internet y además bastante mas barato.
No nos acabamos de acostumbrar al ritmo de comidas que llevan aquí, en el que casí todos los clientes habían terminado de cenar a las 8.30 de la tarde. Nos preparamos unos buenos macarrones y a la cama tempranito que al día siguiente nos esperaba otro largo día, esta vez de caminata por las montañas.

jueves, 8 de octubre de 2009

Llegada a Nueva Zelanda: Auckland

El viaje fue bastante incomodo, sobrevolando el Pacífico en mitad de ninguna parte. La Antártida era el continente más próximo en más de la mitad del trayecto. Tras 13.30 horas de vuelo, el avión empezó a descender y nos adentramos en las nubes. Desde la ventanilla se observaba una inmensa costa azotada por un mar embravecido, estaba lloviendo. El avión aterrizó en una pista pegada al mar, “¡por fin llegamos a Auckland!”
Recogimos las maletas sin incidentes, y nos dirigimos a las aduanas, primera prueba de nuestro magnifico nivel de Ingles. El policía nos pide el pasaporte y nos hace un par de comentarios, nosotros: “je, je“, repite los comentarios, unas risas, repite los comentarios, ahh, que son preguntas! Primer examen: suspenso.
En el aeropuerto estaban esperando Carlos y Chiqui, que nos dieron la bienvenida con globos y todo. Nos fuimos todos juntos en su coche, que era muy grande, pero aun así costo encajar los 4 ocupantes y nuestros 100 kilogramos de equipaje.
El aeropuerto estaba a una media hora del backpacker en el que nos íbamos a alojar. Los backpacker son unos pequeños hoteles muy baratos que existen en toda Nueva Zelanda, son tipo albergues, y tienen habitaciones de todo tipo, desde dobles “on ensuit” que son con baño propio, hasta habitaciones comunitarias con literas y baño compartido. Cuando llegamos a la habitación, a Julieta casi le da algo pensando que íbamos a pasar todo el año en habitaciones como esa, tipo hotel cutre de Londres y con baño compartido, pero Carlos y Chiqui nos explicaron que en Auckland eran así, pero que en el resto del país había unos mucho mejores, había de todo, pero en general mejores.
Una vez descargado el equipaje, estábamos listos para darnos una vuelta por la ciudad. Estábamos cansados, pero los nervios no nos iban a dejar dormir, así que a patear. El backpacker estaba al lado del centro, así que decidimos ir andando.
El centro de Auckland no es muy grande, está situado en una ladera junto a una bahía en el mar y las calles son bastante inclinadas. Hay una gran torre que domina el “Sky line”, es bastante parecída al “piruli”, pero más nueva y moderna, y se llama Sky Tower”. Nos quedamos con ganas de subir, pero no hacía muy buen tiempo e imaginamos que lo importante eran las vistas. Otro vez será… Después de un largo paseo por el centro y el puerto donde comimos-cenamos nos volvimos a descansar después de nuestro largo día de viaje.
El segundo día en Auckland también lo dedicamos a pasear. Nos fuimos a dar una vuelta al otro lado de la bahía de Auckland, cruzando por un gran puente en el que se ve todo el centro de la ciudad. El otro lado es más residencial, con casitas de madera y jardines sin valla, al estilo americano. Estuvimos en un parque con unas colinas desde las que se divisaba el centro de la ciudad por un lado, el mar por otro y los alrededores de Auckland llenos de urbanizaciones de casitas bajas.
El segundo punto que visitamos es el Mt. Eden, Maungawhau en Maorí, situado al otro lado del centro, pero también con muy buenas vistas de el y del otro lado de la ciudad. El Mt. Eden es cráter de volcán mas alto de los ocho que rodean Auckland.
La ciudad me gusta, es tranquila y parece que se vive muuuy bien, si esto es la ciudad más grande de Nueva Zelanda, no me quiero imaginar la tranquilidad que me encontraré en los pueblos perdidos de la mano de dios.

Primera parada: BUENOS AIRES!! (del 1 al 8 de Octubre de 2009)

Tuvimos mala suerte con el vuelo, nos tocó separados. Manuel en la última fila, así que su respaldo no se podía reclinar y encima al lado de un señor que no era exactamente delgado, así que el pobre se pasó las 12 horas de vuelo bastante incómodo. Julieta tuvo mejor suerte, de todos modos, a pesar de los nervios, dormimos casi todo el vuelo. Estábamos realmente cansados.
La llegada a Buenos Aires fue muy buena, nada más llegar nos cogimos un taxi y nos fuimos directos a casa de Silvia, la tía de Julieta. Todo sin incidentes.
Pasamos unos días realmente tranquilos, días en los que nos colmaron de mimos, buena comida y la mejor compañía.
Ya conocíamos Buenos Aires, aún así, paseamos un poco, pero sobretodo estuvimos en familia, con la abuela, tías y primos de Julieta. Pasamos unos días tan buenos y estábamos tan cómodos que hubo un momento en el que preferíamos quedarnos en Buenos Aires todo el año en lugar de viajar a Nueva Zelanda. Pero la aventura comienza, y no debemos olvidar el motivo de nuestro viaje: Aprender inglés, así que ahora sí... EL VIAJE COMIENZA!!

miércoles, 30 de septiembre de 2009

La aventura comienza... Rumbo a Nueva Zelanda !!

Sin tiempo ni para pensar en lo que estamos haciendo.. "¡¡Corre!! ¡¡Corre!!" A toda prisa cerramos la última maleta, como siempre en el último minuto. La última semana ha sido de aúpa, que si vaciar la casa, que si preparar el viaje, las cosas de Tinta, las dichosas maletas... menos mal que tuvimos ayuda, no sé qué habría sido de nosotros si no. "Rápido!! Al aeropuerto!!" Por fin llegamos, y tras una larga cola, facturamos nuestros casi 100 Kg de peso. Menos mal que nos hicieron pagar sobrepeso!!
Nos despedimos de Madrid con lágrimas en los ojos, pero con ganas de la aventura que por fin empieza... RUMBO A NUEVA ZELANDAAAA!!!