jueves, 31 de diciembre de 2009

Nochevieja en Te Anau (31 diciembre 2009)

Llegamos el 30 por la tarde cansados del track. Felipe reservo su visita del día siguiente a los fiordos, cenamos pronto y nos fuimos a la cama. Nos alojamos en el mismo backpacker de la otra vez, y dormimos juntos Laura, Tracy, Felipe, Julieta y Manuel.
El 31 nos quedamos vagueando por la mañana y haciendo los preparativos de la fiesta que nos esperaba. Por la tarde después de jugar a la pocha y al trivial nos fuimos a cenar a la hamburguesería del centro. Terminamos prontito y nos fuimos a las fiestas organizadas para año nuevo. Eramos unos pocos centenares en el parque del centro del pueblo, donde había un grupo tocando en un camión-escenario.
Teníamos todo preparado para celebrar la entrada del año como dios manda, con 12 uvas cada uno. Nos acercamos al lago 5 minutos antes de la cuenta atrás, donde se iban a lanzar los fuegos artificales. El problema fue que no nos pudimos comer las uvas con normalidad, porque no había reloj, nadie estaba acompasado y cada uno suponía que empezaba el año según su reloj de muñeca o teléfono móvil. Después de la extraña entrada del nuevo año, nos fuimos a echar unos últimos bailes. Nos acostamos prontito, ya que al día siguiente teníamos que proseguir con nuestro viaje hacia Queenstown, Wanaka y la costa Oeste...

miércoles, 30 de diciembre de 2009

Rakiura Track en Stewart Island (28-30 de diciembre de 2009)

Primer día: Oban-North Arm hut
Nos levantamos muy pronto, ya que teníamos que coger el barco hacía Stewart Island a las 8 de la mañana. Ya teníamos los macutos preparados del día anterior así que salimos rápidamente. Después de casi perder el barco emprendimos el rumbo hacía la isla. El viaje duró una hora y llegamos a un pequeño pueblo llamado Oban. El pueblo son 700 habitantes y es el único en esta isla remota, que es bastante grande. Tras tomarnos unos tes y cafés en el pueblo (que nos sentaron un poco mal, sobre todo a Chiqui y a mí) emprendimos el camino. Al salir del pueblo ya vimos las primeras señales de Kiwis. Esta isla tiene la mayor población de kiwis de Nueva Zelanda, así que con un poco de suerte veríamos alguno. Nos adentramos en un bosque nativo.
Paramos a comer en una de las pocas explanadas existentes en el camino frente a un brazo de mar que se adentraba en los bosques. Atravesamos unos cuantos ríos de color rojizo precioso. este color de los ríos se debe a que las hojas de los arboles can al río, y tienen un componente que se llama tanina, que tiñe el agua como si fuese un gran te.
Llegamos al hut temprano, dimos un paseo por la playa que se encontraba al lado, intentamos pescar algo sin suerte, cogimos unos mejillones para cenar y cenamos todos juntos fuera del hut.
Segundo día: North Arm hut-Port William Hut.
El segundo día sería el más duro de los tres porque teníamos que subir un monte y bajarlo atravesar el brazo de la isla en el que nos encontrábamos de una costa a otra, ya que el track era circular. El tiempo amenazaba lluvia, pero solo cayeron unas pequeñas gotas intermitentes en todo el día. El bosque era precioso, y había bastantes pájaros, aunque al ser un recorrido bastante plano no había apenas lugares en los que ver el paisaje. Encontramos dos miradores en todo el camino situados en la cima del monte, desde uno se veía la parte de la isla que esta desierta, el parque natural, y desde el otro se veía el pequeño pueblo y el resto de la también deshabitada. Ahora si se podía decir que estábamos en mitad de la nada.
El camino estaba muy bien acondicionado, ya que andabas sobre madera casi todo el camino. Las maderas estaban colocadas porque si no tendías que andar sobre barro en todo momento. Carlos y Miguel cuando estuvieron aquí hicieron el track largo, en el que te adentras en la isla hasta el otro lado. Por lo visto ese camino no está acondicionado, y hay momentos en que andas por barro que te cubre toda la pierna.
Llegamos a el hut que estaba muy bien, frente a la playa y con unas praderas de césped muy bonitas. La pena es que cuando llegamos se puso a llover y no pudimos dar muchas vueltas por los alrededores. Así que echamos unas partidas de cartas y nos fuimos tempranito a la cama.
Tercer día: Port William Hut-Obam, de vuelta a la Isla Sur y llegada a Te Anau
El tercer día era el mas corto, en el que andamos solo por la mañana. El track discurría por unas playas y bahías preciosas durante aproximadamente la mitad del camino, y luego nos tocó andar por caminos y carreterillas hasta llegar a el puerto donde salía el barco de regreso. La verdad es que tuvimos mucha suerte, ya que no nos llovió apenas mientras caminábamos ninguno de los tres días. Cuando llegamos nos dijeron que el barco se retrasaba tres horas debido a la mala mar, así que nos fuimos a una cafetería a jugar a las cartas, ya que habíamos cogido vicio de los días anteriores. Cuando cogimos el barco de vuelta nos dimos cuenta que tenían razón, había unas olas inmensas, más grandes que el barco, que daba unos bandazos impresionantes, yo me agarre un mareo de los buenos (Manuel). Lo bueno es que en el trayecto pudimos ver una gran cantidad de albatros gigantes que volaban alrededor del barco. Son unos pedazo de pájaros de más de dos metros de envergadura que planean genial a ras del agua.
A nuestra llegada a la isla Sur, cogimos el coche y viajamos hacía Te Anau, que es donde íbamos a celebrar la Noche vieja. El viaje en coche son unas dos horas aproximadamente.

domingo, 27 de diciembre de 2009

OTAGO PENINSULA

El 27 de diciembre nos levantamos sobre las 8 como de costumbre. Tras dejar el bpkrs nos separamos, Laura y Tracy se quedaron en la ciudad para hacer la compra de provisiones para el track de Steward Island que haremos mañana y así aprovechaban e iban al museo, y nosotros nos fuimos a dar una vuelta por la Otago Península, que es una pequeña península que se encuentra al este de Dunedin. Por lo que nos cuentan Carlos y Chiqui, que han pasado una temporada aquí wwoofeando, esta peninsula tiene un montón de lugares de interés que visitar. Una colonia de Albatross, pingüinos, un castillo…, ya tendremos tiempo de conocerlo, ya que vamos a hacer el mismo Wwoof después de nuestro viaje de primos navideño. Pasamos por una pequeña carretera junto al mar, llegaos a un pueblo llamado Portobello, de aquí cogimos otra carretera que atravesaba la península y llegamos a Sandfly Bay, una impresionante playa de con dunas y frente a un par de islotes. Aparcamos el coche y bajamos una pronunciadisima cuesta para llegar a la orilla donde, despues de un paseo, divisamos una pareja de leones marinos durmiendo tranquilamente. Es la primera vez que vemos leones marinos, que son muy parecidos a las focas que ya estamos acostumbrados de ver pero el triple de grandes. Este animal debe medir unos 3 metros y pesar 400 kilos fácilmente.

sábado, 26 de diciembre de 2009

Camino hacia Dunedín, Moeraki Builders y Shag Point (26 Diciembre 2009)

El día 26 lo dedicamos a viajar desde Christchurch hasta Dunedin. El viaje se hace largo y pesado, ya que son unas 5 ó 6 horas de coche, aunque solo sean unos 350 kilómetros. El camino desde Christchurch hasta Timaru es muy aburrido, es en una zona plana entre granjas y cosechas en la que no se ve mar, montaña ni ninguna ciudad de interés. Después de comer en Timaru proseguimos nuestro camino. A unos 80 kilómetros está Timaru, en el que no hicimos parada, y a 40 kilómetros más al sur se encuentran los Moeraki builders, que son una serie de rocas con forma de huevos gigantes que están situadas en mitad de una playa de arena. Estas extrañas rocas se han formado en un proceso que ha durado más de 60 millones de años, en las que estas cristales de carbonato atraían los minerales de su alrededor en el interior de la tierra, que fue erosionada por la acción del mar, dejándolas al descubierto de los acantilados arenosos que están detrás. Las extrañas rocas tienen un diámetro de unos 2 metros, ya que las más pequeñas han ido desapareciendo ya que la gente te las llevaba como recuerdo y han quedado las más grandes y difíciles de cargar. El paseo es muy agradable, de unos 300 metros en un playa de fina arena. Las rocas parece que han caído del cielo o que han sido traídas por la marea.
Unos 10 kilómetros al sur de la playa de Moeraki hay que desviarse hacia la costa como dirigiéndose a Moeraki village, y una vez en la pequeña carretera desviarse hacia el Light House (el faro). A unos 3 kilómetros llegas al faro y detrás de el está el Shag Point Scenic Reserve. Es una pequeña reserva natural en la que hay vive una colonia de Yellow-eye Penguins. La historia de la reserva es muy curiosa. Resulta que los cuidadores del faro avistaron hace años unos pingüinos que pasaban ahí la noche, les vallaron la zona para que la gente no le molestase y plantaron arbustos nativos de la zona para que pudiesen anidar protegidos y a gusto, y con el paso del tiempo se ha formado una colonia de pingüinos de mas de 150 ejemplares. La verdad es que fue impresionante, porque tuvimos la suerte de ver una familia de pingüinos de los padres y el hijo a tan solo unos 2 metros de nosotros. En este punto si que merece la pena parar y darse un paseo, ya que también hay focas y varios tipos de pájaros marinos.
Tras una hora más de viaje llegamos a Dunedin. Después de dejar el equipaje en el backpacker nos fuimos a dar una vuelta por el centro de la ciudad, que parecía muy bonito, aunque entre la lluvia y que eran vacaciones, estaba bastante muerto. Dunedin es una ciudad universitaria y ahora aquí son las vacaciones de verano, por eso debe ser que no había casi nadie por la calle.

viernes, 25 de diciembre de 2009

UNA NAVIDAD DIFERENTE (25 Diciembre de 2009)

Nos levantamos en casa de Laura y Tracy, llego Carlos de casa de Paul y Kerry, y todos juntos nos pegamos un pedazo desayuno de los que solo se pueden tomar en casa de Laura. Nos preparamos y nos fuimos a hacer Cave Strem. El Cave Strem consiste en ir por un río subterráneo atravesando una montaña. El río en cuestión está situado en Arthur Pass, que es el puerto de montaña por donde pasa la carretera que une Christchurch con la costa oeste. El viaje desde Christchurch hasta Arthur Pass son unas dos horas y media y fuimos en dos coches Laura, Tracy, Carlos, Felipe, Julieta y yo. Cuando llegamos procedimos a ponernos la ropa de súper héroes y nos bajamos hacia la cueva, no sin antes sacarnos unas fotos imitando a los Power Rangers. Antes de llegar un Japonés nos dijo que andasemos con cuidado, porque sus amigos se habían adentrado hace mas de dos horas y no sabía nada de ellos. Tras andar 5 minutos llegamos a la entrada de la cueva, encendimos las linternas de cabeza y nos metimos en el río. El agua nos cubría por el ombligo, y poco a poco se hacía la oscuridad. Tras andar unos 20 metros ya no se veía nada, solo lo que nuestras linternas eran capaces de iluminar. Seguimos andando por la cueva que de un extremo a otro era como 1 kilómetro más o menos. La gruta era una pasada, era como una especie de grieta en la tierra, que en zonas era tan baja que teníamos que agacharnos, y en otras era una bóveda de unos 10 metros de altura. El río era poco profundo en general, aunque había zonas de difícil acceso, con cascadas y demás. No había ningún resquicio de vida ahí dentro. Fuimos todo el camino haciendo la coña de darnos sustos unos a otros, y con el mosqueo de encontrarnos a los japos muertos en cualquier esquina. Tras una hora salimos por el otro lado de la montaña. La experiencia estuvo muy chula, merece la pena. Además para hacer esta actividad no hay que pagar, solo tienes que alquilarte un traje de neopreno para no pasar frío, o echarle huevos y hacerlo en bañador.
Después de nuestro paseo por las cuevas del Arthur Pass, nos volvimos corriendo a Christchurch, donde teníamos que disfrazarnos e ir a la fiesta de navidad que se celebraba en casa de Eve y Troy, unos amigos de Laura. Resulta que en la fiesta teníamos que ir disfrazados todos los chicos de abuela, la verdad es que original era. Laura, como no, se había encargado de comprarnos a todos trajes de señora en una tienda de segunda mano. La fiesta estuvo muy bien, fue una barbacoa con un montón de comida y bebida, en la que después de comer, nos fuimos todos a darnos un baño a la playa. El día no era muy bueno, pero había que aprovechar, que no muchas veces íbamos a celebrar la navidad en verano.
Después de un par de juegos y unas copas nos fuimos a casa, que al día siguiente empezábamos un largo viaje.

jueves, 24 de diciembre de 2009

¿¿DONDE ESTÁN LOS DELFINES?? (24 Diciembre 2009)

Otra vez muy temprano, suena el despertador, esta vez sólo para Felipe y Julieta, que van a nadar con delfines en Picton.

Se repite un poco la misma escena, disfrazados con nuestros trajes de neopreno, nos diponemos a repetir la experiencia. Al poco de empezar me doy cuenta que en Kaikura está todo más preparado que en Picton, sin embargo, la emoción es enorme.

Otra vez en los Malborough Sounds, y el sol tímidamente se asoma por el horizonte. Al poco de salir, nos econtramos con algo que no esperábamos: ORCAS!! Al principio están lejos y se parecen bastante a los delfines, aunque son bastante más grandes. Pero poco a poco las orcas se fueron acercando y fue realmente extraordinario! Era una familia de 6 orcas y en ocasiones estában tan cerca que las podíamos tocar. Las orcas adultas eran del tamaño del barco, así que impresionaba un poco. Fuimos muy afortunados, no todo el mundo ve orcas tan fácilemte y tan cerca de la costa. Fue realmente increible, estábamos todos emocionádisimos, no dábamos credito a lo que estábamos viviendo.

Pero, para el que no lo sepa, las orcas se alimentan de delfines, focas, pingüinos... así que aunque estuvimos más de cuatro horas buscándolos, no pudimos nadar con delfines. Se habían escondido, y por más que buscamos, no vimos ninguno. Volvimos a Picton con un sabor agridulce en la boca. No pudimos nadar con delfines, pero nos encontramos con una familia entera de Orcas.

Tras una ducha caliente, volvemos a Christchrch a pasar la nochebuena todos los primos juntos. No sin hacer una parada en Kaikoura para ver las focas. Intentamos ver las focas bebé que vimos en Noviembre, pero ya son mayores y se habían ido.

Papa Noel llegó a Nueza Zelanda!! Con Felipe vinieron también algunos regalos desde España y Japón, muchas gracias a todos!

miércoles, 23 de diciembre de 2009

GOLDEN BAY ( 23 Diciembre 2009)

7 de la mañana, suena el despertador, llevamos un ritmo frenético estos días.. Pero queremos conocer Golden Bay antes de volver a Picton. Así que nos espera un laargo día. Empezamos por Farewell Spit, un largo paseo por las dunas, el camino se empieza a hacer estrecho y tenemos el mar a ambos lados. Es un buen lugar para ver aves, vemos algunas muy curiosas, lo más cuirioso de la zona es que al ser una zona en medio de las dos islas, es muy transitada por ballenas, que en muchas ocasiones se suelen quedar baradas en sus playas. La semana siguiente a estar nosotros allí se quedaron baradas más de 100 ballenas, la gente luchó por salvarlas, pero muchas murieron en la arena. Muy triste.

Es una zona muy desértica, y hacía un sol de justicia. Al rato de andar nos encontramos otra vez con nuestro amigo el cordovés, con el continuamos el resto del camino.

El tiempo pasa y tenemos que comenzar el camino de regreso, nos quedan unas 6 horas hasta Picton y queremos estar ahí antes de las 8 de la tarde, sabemos que a esas horas en el backpacker donde dormiremos dan brownie gratis, y está delicioso, no queremos perdernoslo!! Dejamos Cape Farewelly Pillar Point para la próxima, el día no dá más de sí. No sin antes pasar por Waikoropupu Springs, un lugar sagrado para los maories que aconsejamos a todo el mundo que lo visite. Es el nacimiento subterráneo de un río con colores increíbles.

Hacemos una parada en Nelson para aprovisionarnos y llegamos a picton en hora, justo para tomarnos un brownie y reunirnos con los primos de Manuel, Felipe, uno de ellos, ha venido por 15 días de vacaciones a nueva Zelanda y mañana nadamos con delfines en Picton.